🔥FUEGO N°17🔥
(SEPTIEMBRE 2023)
La verdad es que venía BASTANTE colgado con el cine y las series. Muy colgado. Muchos hilos sueltos que no cerraban en ninguna reseña y me estaba volviendo loco mal. Pero en idas y venidas fui regresando: tiradas en el sillón de casa, peliculas con amigos y hasta una sesión de cine inmersivo con performance y musica en vivo. Así que acá estoy, con algunas novedades, algunos clásicos y algunas rarezas. Otro mes donde me gustó todo lo que vi. Otro mes lleno de cositas lindas. Que lo disfruten.
🔥ELEMENTAL: LA QUÍMICA DEL CARIÑO🔥
La última obra de Pixar parece a simple vista una comedia romántica más entre opuestos pero oculta en esa premisa una mirada muy conmovedora hacia la inmigración y las dificultades que tienen que enfrentar aquellos que habitan ciudades donde son tratados como ciudadanos de segunda. La lucha por mantener las raíces y descubrir cuales son nuestros sueños, todo representado en cada uno de los cuatro elementos.
🔥NO ONE WILL SAVE YOU: NI UNA PALABRA DE AUXILIO 🔥
Hay pocos exponentes del género “Abducción extraterrestre” que estén bien logrados y créanme porque están hablando con un traumado en recuperación. Pero el sorpresivo hit de Hulu tiene que entrar fácilmente a ese panteón con una premisa diferente y fresca, sin miedo a desarrollar su propia identidad y con un ritmo frenético que no se detiene nunca.
🔥EL CONDE: VAMPIRO, ASESINO, MONSTRUO PERO NUNCA LADRÓN.🔥
Después de sumergirse en una interpretación sobre la vida de Lady Di, el director chileno Pablo Larraín vuelve a su obsesión más grande: la Chile pinochetista, con una aproximación que es nueva en su cine. Como una parodia oscura, violenta, sobrenatural y sin ningún tipo de concesiones, el director muestra a un Pinochet vampiro que ha vivido por más de 200 años y ya no quiere seguir existiendo en un mundo que lo trata de ladrón.
🔥GRIZZLY MAN: NUNCA CRUCES LA LÍNEA 🔥
El ojo de Herzog se posa sobre una tragedia que se cobró dos víctimas: la de un hombre que se creía protector de los osos de una región de Alaska y su pareja. A través de la recolección de los hechos y el testimonio de varios allegados, el director alemán intenta hallar una respuesta a lo que hace a un hombre abandonar su condición de tal y buscar un propósito en un territorio hostil donde no es bienvenido.
🔥KURUTTA ICHIPEIJI: NINGUNA JAULA PUEDE ENCERRAR LA LOCURA🔥
La lejanía en el tiempo y en la distancia produce cosas increíbles. Porque no hay otra palabra más que increíble para “Kurutta Ichipeiji” una película muda del año 1926 que exuda un montón de técnicas e influencias que luego podemos ver en mucho del cine contemporáneo. La historia de un empleado de un manicomio, la llegada de su esposa encerrada en el mismo y la locura como escape, lugar de felicidad, abismo y mundo interior.
🔥M3GAN: MUÑECA BRAVA🔥
Después de un tráiler que puede inducir un poco de cringe y la idea de que estamos ante un rip-off de Chucky con tintes de Annabelle, uno puede entrar a M3gan con la idea muy equivocada de que vamos a ver una peli más de la maquinaria industrial que es Blumhouse, pero velozmente nos damos cuenta que debajo del baile robótico falopero hay mucho más que nuestros prejuicios.
Dirigida por Peter Sohn
Estrenada en 2023
Disponible en Disney +
Vengo bastante desactualizado con las películas de Pixar. La última que vi (y me encantó) fue Soul, pero después me colgué bastante. ¿Por qué llegué a Elemental? Tal vez por lo abstracto de la premisa, que un poco me recordaba a Inside Out o Soul, personajes que no son del todo humanos pero que nos representan por completo. Y aunque pensé que era una comedia romántica más, con alguna cosita sobre los opuestos y bla bla bla, me encontré con algo un poquito más profundo.
Hay una ciudad donde conviven los cuatro elementos, fundada por los de agua, que a su vez fueron recibiendo olas de inmigrantes: los de tierra y los de viento. Así la ciudad se construyó en un cuidado balance entre los tres. Excepto lo de fuego, que fueron los últimos en llegar y en cierta forma, son los excluidos de esta sociedad. De ahí viene Ember, nuestra protagonista. Hija de un matrimonio de fuego que migró a Elemental City y con el sueño de administrar el negocio familiar, todo cambia cuando se cruza accidentalmente con Wade, un inspector municipal de agua que se convertirá en su ruina y al mismo tiempo va a cambiar la forma en que se relaciona con el mundo.
Elemental es una historia de amor, si, pero también es una historia de nuestras raíces y tradiciones, la lucha por conservar aquello que nos hace lo que somos y al mismo tiempo como nos abrimos a las diferencias con los demás sin perder aquello que nos identifica. Sigue la línea de Pixar: es decir, películas que no son estrictamente para chicos y que en la dirección de Peter Sohn se siente como algo personal. Una sensación de que esta historia de inmigrantes tiene peso para aquellos involucrados en ella.
Ni sobresaliente como Inside Out, ni lacrimógena como Coco, ni tan abstracta como Soul o poco valorada como Onward, Elemental es mucho más de lo que parece. Una película que fracasó en taquilla pero que parece haber cobrado una segunda vida en el streaming, volviéndose un éxito de visualizaciones. Y se lo merece, porque más allá de sus falencias (Trata de abordar demasiado y se olvida un poco de sus personajes secundarios) se nota que le sobre alma, cariño y una muy linda representación del desarraigo
(NADIE PODRÁ SALVARTE)
Dirigida por Brian Duffield
Estrenada en 2023
Disponible en STAR +
Es difícil hacer películas sobre abducciones extraterrestres que transmitan el miedo que me generaron algunas obras como Communion (Que nunca me animé a verla completa) The Fourth Kind, The Vast Of Night o The Mcpherson Tapes. Y es que hay una serie de cuestiones que a veces pueden complicarlo todo. La principal para mi es el CGI. Si se nota mucho la computadora, no puedo hacer carne ese miedo y se me cae la película. Eso es lo que me pasó con el tráiler de “No One Will Save You” de Brian Duffield. Pero decidí darle una oportunidad igual… y lo bien que hice.
Brynn es una chica que vive sola en una casa alejada del pueblo, en un lugar paradisiaco, rodeada de una arboleda de verde abundante, con una casa idílica y naive, con una miniatura inmensa de un pueblito sobre una de las mesas del salón y una atmósfera de pertenecer a otro tiempo, a otro mundo. Pero precisamente son los habitantes de otro mundo los que aparecen una noche para llevársela y todo esta atmósfera de paz se rompe para dar lugar a una pesadilla feroz de supervivencia donde Brynn no solo tiene que enfrentarse a los extraterrestres sino a su propio pasado.
Uno de los puntos claves de la película es su diálogo (casi) nulo. Algo que fuerza a la obra todo el tiempo a encontrar otros recursos para que nos familiaricemos con la protagonista y el mundo que la rodea. Duffield logra muy rápidamente que empaticemos con ella y que nos preocupemos por su supervivencia. Algo clave porque ella exuda humanidad frente a un enemigo que carece absolutamente de cualquier tipo de piedad, cuya frialdad se siente clínica, oscura, incapaz de abordar.
Lo único que puede criticársele a la película es un uso un poco excesivo del jumpscare, pero también es cierto que nunca queda de más y en más de una oportunidad me dio un cagazo bastante fuerte. Y el ritmo brutal que tiene hace que ningún susto dure demasiado, no hay tiempo, siempre hay que escapar de algo nuevo. Y más allá de este frenetismo, las pocas pausas que se toma la película son para ahondar más en el pasado de una protagonista cuya desconexión tiene un por qué y no hace más que enriquecer una historia que es muchísimo más que su tráiler y que, incluso, su premisa principal. Una joya para taparnos la boca y aterrorizarnos cuando nos enfrentamos a los horrores infinitos que pueden albergar las estrellas.
Dirigida por Pablo Larraín
Estrenada en 2023
Disponible en Netflix
Hay una presencia muy grande de la sombra de Pinochet en la obra del director Pablo Larraín. Ya sea en su delirio ultraviolento que es Tony Manero (2008) o en “No” de 2012 donde explora el referéndum para elegir si el dictador debe seguir en el poder. Pero en esta nueva obra, después de retratar a Jacqueline Kennedy (Jackie, 2016) y a Lady Di en Spencer (2021) regresa a su obsesión más grande con un punto de vista entre la parodia y el horror sobrenatural.
Augusto Pinochet es un vampiro que ha elegido morir. Mientras sus hijos y su esposa (humanos) lo rodean para deleitarse con una herencia, la llegada de una contadora a la residencia secreta donde pasa los días el dictador va a mover el avispero. Así, con la intrusión de una mujer que viene a poner las cuentas en orden para los buitres que sobrevuelan al vampiro, se comienzan a revelar los secretos y las miserias de una familia cuya realidad supera cualquier origen sobrenatural que Larraín invente.
Filmada íntegramente en blanco y negro y con una narradora inglesa, “El Conde” genera todo el tiempo una sensación de extrañeza, de estar viendo algo más que una parodia, una historia aparte de la burla a la realidad. Y al mismo tiempo funciona como crítica feroz al régimen y a todos los que vampirizaron al estado. Porque a Pinochet no le molesta que lo tilden de asesino, de monstruo, pero no puede tolerar que lo traten de ladrón.
Sobresalen los diálogos por culpa de un elenco fantástico. El trabajo que hace Jaime Vadell como el dictador, un ser despreciable pero carismático, repulsivo pero al mismo tiempo magnético, es fantástico. Y un cast de lujo liderado por el GRAN Alfredo Castro como Fyodor, mayordomo, confidente y testigo de los horrores del vampiro.
Tal vez no sea la película más lograda de Larraín pero visualmente es una delicia (Las escenas del conde volando son magistrales) y a nivel narrativo, aunque lenta, sabe captar la locura de su premisa y mezclarla con el horror de una clase política que fue más voraz que cualquier monstruo fantástico.
🦎ESCUCHÁ “LAGARTAS” el podcast sobre V Invasión Extraterrestre que hacemos con @ianveneno. El es fan, yo nunca la había visto, juntos vamos descubriendo los secretos de los extraterrestres que comen cobayos, el bulto de Mike Donovan y el poder del Pretinama 🦎
(Ya sabemos que muchos de ustedes nos escuchan pero nos hacen un favor gigante si van a calificar el podcast en su plataforma favorita)
Dirigida por Werner Herzog
Estrenada en 2005
Disponible en el Videoclub
“Herzog le saca agua a las piedras” dijo un amigo mientras estabamos viendo este documental. Y es muy cierto. Pero creo que más allá de exprimirlas, Herzog las entiende, porque la forma que tiene en acercarse a un tópico nunca es a través de la parodia o la burla desde una superioridad moral. Hay un entendimiento en su solemnidad, una forma de empatía que logra establecer cierta comunión aún con los personajes más excéntricos.
Si hay algo que define a Timothy Treadwell como personaje que quedará en la inmortalidad es su excentricidad. Más allá de los descubrimientos de Herzog, parece a simple vista un guerrero ecológico, un apasionado por los animales que intenta estudiarlos, protegerlos, convivir con ellos para entenderlos. Pero pronto, las capas que construyen el personaje comienzan a develar algo mucho más profundo y desolador, las razones por las que un hombre intenta habitar otro reino, el de los osos, criaturas que no comparten su visión del mundo.
“No veo compañerismo ni empatía en estos animales. No veo que nos miren de otra forma que no sea como comida” dice Herzog contraponiendose a la visión de Treadwell, que habitó durante años por muchas temporadas en compañía de los osos. Decía cuidarlos de una amenaza inexistente y cada vez era mas evidente que su rol como “protector de los osos” era más bien un escape de una vida a la deriva. Así es como el director pone la lupa en la condición humana además de extraer material valiosísimo de las más de 100 horas de grabación que el documentalista grabó durante su vida salvaje.
La de Grizzly Man es una historia de espíritu humano y naturaleza, a veces en contraposición, a veces en una turbia armonía, que en lugar de culpar o echar cargas, busca encontrar respuestas en la historia de un hombre que asume una identidad que no existe, que rompe la línea que divide ambas especies y que busca comunión entre las bestias, en un mundo que es tan hostil como aquel del que busca escapar, pero que a diferencia del de los hombres, no conoce compasión alguna.
(A PAGE OF MADNESS: UNA PÁGINA DE LOCURA)
Dirigida por Teinosuke Kinugasa
Estrenada en 1926
Disponible en… en algún lado tiene que estar.
Un poco de contexto: Vi “Una página de locura” en el pasaje Dardo Rocha de La Plata, en un evento de cine inmersivo organizado por Videodromo y Cine Cuarentena que incluyó musicalización y performances en vivo, lo cual volvieron mucho más amena la (así y todo) hora y diez minutos que dura la película. Porque si, Kurutta Ichipeiji es brillante, pero también es una película japonesa muda del año 1926, así que hay que tenerle un poco de paciencia.
Lo más interesante de la película es la falta completa de guía para el espectador a través de una narrativa que en cierta forma es lineal pero que está infectada de un sueño febril que desdibuja los límites, no sólo entre lo real y lo ficticio sino entre el pasado y el ahora. La historia de un empleado de un manicomio y la llegada de su esposa como interna, comienza a resquebrajar la realidad del hombre y los que lo rodean, cambiando el rol de aquellos que están de ambos lados de los barrotes.
No tengo muchas palabras para definir lo que hace Teinosuke Kinugasa en la dirección de esta obra más que “brillante”, desde la superposición de imágenes que vuelve casi el emblema de la película y unos travelings exquisitos hasta la inestabilidad en la coherencia del texto, en cuyas lagunas se cuela poco a poco la locura y va tergiversando todo. Porque uno no está seguro de si el hombre está cuerdo y su esposa es su esposa, o si es una mujer que conoció y va apropiando en su propia narrativa. Y en esta fragilidad de la razón, la locura es algo que va viniendo como en oleadas, a veces brindando otro tipo de claridad y otras veces destruyendo cualquier tipo de cimiento.
Ver esta película a casi 100 años de su estreno es un montón. Los ecos que resuenan todavía hoy a nivel estilístico son difíciles de creer. El uso de elementos que parecen cosa de todos los días y formaron parte del génesis de este lenguaje. Con una serie de elementos que mezclan el thriller, el surrealismo y el horror psicológico, Kinugasa teje una historia que a pesar de estar fuertemente arraigada a su época es atemporal, como la locura.
Dirigida por Gerard Johnstone
Estrenada en 2023
Disponible en HBO MAX
M3gan parecía una de esas películas que nacieron para convertirse velozmente en meme. Es cuestión de ver el trailer o los gifs que salieron sobre la muñeca asesina bailando antes de agarrar una guillotina con propósitos nada buenos. Y pocas cosas sobreviven a la memificación para convertirse en algo con sustancia y que logre permanecer en el tiempo. Y sin embargo M3gan no es solo una película super entretenida y con su propia identidad sino que, si saben conservar la magia, estemos frente a un nuevo ícono del horror.
El chiste con M3gan es la capacidad que tiene la película de meterse en varios moods sin perder nunca la coherencia de su universo. Principalmente es la historia de una nena que pierde a sus padres en un accidente y se va a vivir con su tía, una diseñadora genia de juguetes, que no tiene mucha empatía con su sobrina. La ironía es que alguien que construye juguetes que hacen felices a millones de niños no sabe cómo relacionarte con uno. Entonces, la única forma es creando una muñeca. Una muñeca que tal vez sea demasiado buena en su trabajo.
M3gan es, según mis amigos gays, una “Shade queen” y un ícono de la comunidad LGBT. Algo de eso puedo entender, más que nada en la personalidad de la muñeca: manipuladora y cautivante, incluso en su repertorio de canciones pop que usa para tender un puente con su amiga humana y que, obviamente, terminan tomando un tono más siniestro. Lo que sí puedo atisbar por mi mismo es que es mucho más que una copia de Chucky. Es una mezcla de muñeco maldito con inteligencia artificial rebelde que cala muy bien en el mundo que presenta.
Si digo que es una película correcta, me quedo corto y si digo que es una peli pasatista también. Maneja en proporciones más que astutas cada uno de sus elementos. Hay terror, hay drama, hay comedia, pero más que nada hay identidad. En tiempos donde las buenas películas de terror pasan más por lo incorpóreo, lo abstracto o lo simbólico, poder tener una buena villana clásica es todo un milagro. Ni monjas malditas, ni lloronas, ni espectros chocarreros, acá hay una muñeca que pervierte el sentido de la protección hasta el límite y que nos muestra el lado más terrible de tratar de tapar con curitas un duelo que en algún momento tiene que cicatrizar con todo el dolor que conlleva.














