🔥FUEGO N°35🔥
(Marzo 2025)
Hemos vuelto a OTRO FIN DE MES, A OTRO MES DE 2025 Y POR SUERTE no se volvió a morir Lynch, ya está, solo nos queda el luto. ¿Qué hay este mes además de seguir llorando a Lynch? Muchas cosas. Desde retomar maravillas como MMM de Alejandro Fadel y descubriendo (Gracias Fernando) cosas como La Región Salvaje a otras que están en cine en este momento como Presence y (creo que todavía) Flow y Conclave. Estoy medio atrás del trending, no por snob, sino porque me quedo sin aliento rápido. Asmático del trending. Por eso ustedes dirán ¿Y ANORA? ¿Y SEVERANCE? ¿Y DAREDEVIL BORN AGAIN? Pará hermano, esa no terminó todavía. Y LA ÚLTIMA DE SORRENTINO Y LA OTRA NUEVA DE SODERBERGH Y LA DE… bueno, ya llegará todo a su debido tiempo. Disfruten de esto y compren mi libro y denme un besito de buenas noches y que disfruten esto.
CÓNCLAVE (2024)
Dirigida por Edward Berger
EL CIELO EN MANOS DEL HOMBRE
“El misterio es el enemigo de la certeza” entre algunas cosas más es lo que dice el protagonista de Cónclave, el cardenal Lawrence (Ralph Finnes), decano del Vaticano y encargado de la hermética selección del nuevo Papa, en la que ciento y pico de cardenales van a nombrar al nuevo representante de Dios en la tierra. Aislados del exterior, rodeados de sus propias agendas y prejuicios, dos visiones de la iglesia católica chocan: una liberal y una conservadora y en el medio Lawrence, quien pretende dejar la iglesia en manos de alguien que esté a la altura de un mundo en crisis, comienza a jugar el rol de un administrador vuelto detective y transformado rápidamente en una mano de hierro que no hace concesiones ni se rinde ante ninguna fuerza que pueda desviarlo de esta tarea.
Edward Berger marca la sensación de encierro, de divinidad, de urgencia y alienación con el mundo exterior a través de pasillos estrechos de mármol, pinturas renacentistas, personajes debatiéndose en silencio y soledad y conspirando todo el tiempo para lograr sus objetivos. Un cast que incluye a Stanley Tucci, John Lithgow, Isabella Rossellini y Sergio Castellito no puede hacer otra cosa que brillar y Berger logra un momento para que cada uno de ellos se luzca con un guión que todo el tiempo mantiene en vilo. Dos horas de curas encerrados puede parecer la idea más aburrida del mundo pero es a tracción de un ritmo constante y empujando por plot twists que van redoblando constantemente la apuesta que lo mantiene a uno tan en vilo como el resto de este mundo que contiene la respiración hasta el día en que se produzca la famosa “fumata blanca”
Pero no todo lo que brilla es oro (Bueno, en el Vaticano puede ser) porque Cónclave adolece de una media hora final con dos plot twists que pueden causar rechazo en el espectador. Sin spoilers, obviamente, el primero me parece necesario y coherente, pero el segundo y último se pasa seis pueblos, incluso cuando tiene que ver con uno de los puntos sobre los que descansa la trama, pero más allá de eso, Cónclave es una muestra de dinamismo, ambientación, maestría a la hora de establecer personajes y sus relaciones entre sí. Y si uno logra evitar este volantazo incomprensible antes de los créditos, se va a quedar con una de las mejores experiencias que dio 2024.
FRANKIE FREAKO (2024)
Dirigida por Steve Konstanski
CARNAVAL TODA LA VIDA
Steve Konstanski dirigió una de las mejores películas sobre terror cósmico de las que tenga registro (codirigida en realidad) “The Void” (2016) y tiempo después hizo algo totalmente diferente. Mantuvo el gore y los efectos prácticos pero en “Psycho Goreman” (2020) cambió al género japonés de Tokusetsu, es decir el de Power Rangers, Kamen Rider, de guerreros galácticos y mucho chispazo. Cuando vi el primer trailer de Frankie Freako me di cuenta que lo de Konstanski no era un fenómeno aislado, Kostanski, como Quentin Dupieux, hace el cine que se le cantan los huevos.
Un oficinista vive obsesionado con un ascenso que nunca llega, a tal punto que ni siquiera toca a su mujer, que ya no sabe cómo captar su atención. Un dia, mientras ella se va de un viaje de negocios, irritado por haberse vuelto un blando aburrido y gris, decide llamar a una hotline que se anuncia en los comerciales de medianoche como “Frankie Freako, el rey de la joda” esta llamada traerá a su vida un sinnúmero de situaciones caóticas cuando un trío de seres petisos y feos de otra dimensión liderados por este tal Frankie aparezcan.
Konstanski hace una película con una estética (pero más que nada con una sensibilidad) ochentera, que no busca imitar a los Goonies o los Gremlins sino que va al fondo del tacho, quiere ser algo horrible como “Garbage Pail Kids The Movie” (La peli de las figuritas “Basuritas”) pero con un director que hace las cosas con la misma dosis de pasión e inteligencia que aporta con su locura. Y si bien no es la mejor de sus películas, es junto a alguno de sus cortos (Cómo Biocop) una buena puerta de entrada para la obra de un artista que hace lo que quiere, como quiere y lejos de cualquier tipo de tendencia o máquina de hacer chorizos cinematográficos. Alguien que hace un cine que, para lo que estamos acostumbrado, parece cada vez más imposible.
EXHUMA (2024)
Dirigida por Jang Jae - Hyun
LA IDENTIDAD ENTERRADA
Hay algo diferente en el género del horror que no es anglosajón, es decir, lo que estamos acostumbrados a beber desde Estados Unidos o Inglaterra, lo que conocemos cómo género a través del lente que más lo supo manufacturar. El boom de otros países cómo Francia y su new french extremity y lo que nos compete: la cultura oriental. Desde Japón a Tailandia, el terror siempre ha tomado lo imposible, lo mágico, como algo natural y rutinario. Son las formas del cine de antaño y las nuevas generaciones. Y en este caso: el director Jang Jae - Hyun, que cuenta en Exhuma la historia de cuatro expertos en (obvio) exhumaciones. Pero no cualquier tipo de relocalización de fiambres, sino de muertos demasiado problemáticos que hacen la vida imposible desde más allá de la tumba.
Este grupo conformado por monjes, médiums y expertos del Feng Shui se reúnen para trabajar juntos en un caso que involucra a una familia adinerada, un gran pago y el riesgo de que esa solitaria tumba en medio de un bosque ponga a prueba sus ambiciones, sus vidas y la noción misma de lo que los hace coreanos.
Si, esto último puede sonar raro pero Exhuma es una película con un fuerte componente histórico y que tiene un significado especial para cualquier país que haya sido ocupado por una potencia extranjera o vivido bajo el yugo colonial. Y lo hace durante toda su extensión, de forma sutil hasta ser absolutamente directa, atravesando varios géneros y tonos diferentes.
Una obra de una belleza visual muy intensa, desde sus ceremonias con bailes rituales donde se desangran chanchos y se tocan tambores hasta sus momentos más sobrenaturales que van de animales comportándose de manera extraña (me acordé de Antichrist pero sin lo aborrecible) hasta apariciones que se transforman en bolas de fuego en el aire. Parece una película de terror pero es en realidad una buena mezcla de fantasía, tradición y de identidad, que florece en los momentos más terribles de nuestras vidas, como herramienta de lucha imbatible.
MUERE MONSTRUO MUERE (2018)
Dirigida por Alejandro Fadel
ENTRE LAS MONTAÑAS, MÁS ALLÁ DEL MUNDO
En una proyección de esta película, uno de los organizadores preguntó qué nos había parecido a los asistentes. Le dije que no podía ser objetivo porque es una película que ya había visto y que me encantaba. Venía de leer algunos de los ensayos de Lovecraft sobre literatura de horror (traducidos por Downey y Petrachi, publicados por La Parte Maldita) y le dije que lo que a mi me gustaba era cómo manifestaba ciertos tropos del “Terror cósmico” en una historia argentina, rodada en Mendoza, sumamente críptica. Me dijeron que no había nada cósmico en la historia. Suspiré. Si no la vieron, los invito a que lo hagan y me digan si esa Mendoza, es la Mendoza que vieron en persona o en fotos. Porque eso no es Mendoza, es un purgatorio de otro mundo.
Con esta pequeña introducción quiero decir que “Muere, Monstruo, Muere” es una de las grandes películas de género en la filmoteca nacional. Alejandro Fadel construye una trama donde la misoginia y lo innombrable, lo inclasificable, lo que no tiene explicación, se mezclan (Aunque sean casi lo mismo) en una realidad pesadillesca donde el policía con la voz más grave del planeta (El titánico Víctor Cruz) se ve inmerso en una serie de femicidios en el que las mujeres son asesinadas por sus esposos (es decir, nada ficticio) pero que al mismo tiempo también pueden estar influenciados por otra cosa. Algo que puede o no tener forma, que rompe el tiempo y el espacio, que vive entre nosotros y en otro lado, un otro lado que vibra demasiado cerca. Así, Fadel nos larga en un espiral de desesperación, conjura, muerte, donde la locura y lo que-no-puede-ser pican demasiado cerca, donde no hay mucha posibilidad de ver la luz del día. Especialmente si sos mina. “Nos van a matar a todas” le dice a Cruz su compañera. Y no es tanto un temor, sino la certeza de un juicio implacable.
Me encanta MMM, me gusta que su protagonista sea un negro inmenso de voz gruesa, que su interes romántico sea una mujer real con cejas prominentes, que lo más cercano a un porteño carilindo sea un tipo quebrado y absolutamente loco. Que mezcle sus imágenes de pesadilla con Cruz bailando un tema de Sergio Denis y haciendo mímica frente a un espejo en la misma película que un comisario al borde de la locura enumera fobias y le expresa su amor a este tipo enorme en una escena absolutamente incómoda. Todo con una personalidad propia muy marcada, con un terror cósmico bien autóctono, aunque usted sea demasiado literal con ese término, señor de la proyección.
¿Ya tenes mi último libro? Ya salió la SEGUNDA EDICIÓN “Asusta un poco verte así” editado por Malisia, con prólogo de Juan Ruocco, contratapa de Roberto Chuit Roganovich y tapa e ilustración de interiores de Nico Rodriguez. ¿Dónde se consigue? Pueden pedirlo acá. Solo con envío a domicilio porque ya terminé de presentarlo, aunque nunca se sabe. Los espero: vengan a pasarla mal.
PRESENCE (2024)
Dirigida por Steven Soderbergh
EL OJO DEL FANTASMA
Steven Soderbergh hace lo que se le canta la chota, no tengo mejor forma de describirlo. ¿Cómo puede ser el mismo director el que hace Contagion y Magic Mike? ¿El que hace una película con Sasha Grey y otra dirigida solo con celulares? ¿Y es el mismo de Ocean’s Eleven? ¿Y como que esta película es sobre un fantasma? Si. Soderbergh hace una película sobre un fantasma y el chiste es que está contada a través del PDV del mismo. ¿Pero cuál es el truco? Que usa un dron. El ojo del fantasma es algo que flota, real, como un fantasma. Es tan simple que me parece mágico. Me parece casi infantil. La imaginación de decir “Sí a ese dron le pongo una sábana encima” Y COMO FUNCIONA, EH. Si estoy dedicando todo un párrafo para hablar de eso es porque realmente es… grácil, fino, es un arte ver a ese bicho volando y que todo el tiempo sepamos y nos olvidemos en partes iguales cuál es el ingenio, el truco, el chiste.
Entonces, a mi lo que me importa es el cómo en este caso. El que es una casa embrujada, una presencia (cuac) que observa a los integrantes recién llegados: Mamá (Lucy Liu) Papá (Chris Sullivan del SERIÓN The Knick) y sus dos hijos adolescentes. Y es un fantasma mirón (pero no pervertido, ojo al piojo), un testigo silencioso que nos pone a nosotros dentro del núcleo del disturbio en esa familia. Y pasan cosas y no quiero hablar mucho de la trama más allá de que toma algunas decisiones que se ven venir desde antes, porque comete el error de mostrar las cartas demasiado pronto. Pero más allá de eso, es una película con una temática sobrenatural hecha con una precisión de artesano y mucha emotividad. Con personajes definidos que lamentablemente pierden impulso cuando uno se da cuenta lo que va a pasar. Pero el juego de Presence se mantiene casi hasta su desenlace, un experimento que no se queda solo en lo técnico sino que a través de la tecnología busca crear algo imposible y absolutamente inmaterial.
FLOW (2024)
Dirigida por Gints Zilbalodis
CUANDO SUBA LA MAREA
Sube el agua, no hay palabras para enfrentar esta fuerza abominable que se lanza sobre nosotros, lo único que queda es mantenernos unidos y soportar el embate de una naturaleza voraz. Ah, Flow habla sobre lo mismo que nos está pasando. Tal vez con menos sensación de advertencia que la típica película de cambio climático (porque hay muchas posibilidades de que ese mundo ni siquiera sea el nuestro) pero con la misma agua subiendo por los talones que en cualquier otra trama de desastre. Pero claro, no solo con eso se gana un Oscar. Bah, mejor dicho, no sé con qué se gana un Oscar si los Oscar no valen para nada, pero si se ganaran con mérito, la idea de una película para todo público que decide ser muda para mantener la universalidad de su mensaje, que está hecha con un software de código abierto y que viene de Letonia, tiene bastante sentido para elegir como ganadora.
Flow es la historia de un gato que se suma a un grupo disfuncional de animales para sobrevivir a una gran inundación que cubre por completo el mundo en el que viven y los obliga a trabajar juntos o perecer bajo las aguas. Acá es donde brilla la obra de Gints Zilbalodis y su equipo: la construcción de un mundo solo para que desaparezca y la personalidad y la forja del vínculo que no sólo los ayudará a sobrevivir sino a encontrar su verdadero lugar en la vida. Y aunque hay alguna cosita que no me gusta, especialmente cuando lo animal de los personajes se difumina para hacerlos actuar como seres humanos, entiendo que es una necesidad de la trama y que no es algo que opaque las maravillas que hace la película. Una experiencia que si o si hay que disfrutar en el cine, con algunas cosas que la hacen inmersiva como un videojuego y dan la sensación de estar ahí, de sentir el viento en la cara y subir, con la marea infinita, con una cámara que a veces parece la de un juego en tercera persona que sumado a un trabajo de sonido excelso, nos vuelve uno de esos seres peludos ansiando tocar tierra una vez más.
LA REGIÓN SALVAJE (2016)
Dirigida por Amat Escalante
EN LAS FAUCES DEL PLACER
Hay una intersección entre el terror cósmico y la voracidad sexual que está desarrollada en la obra moderna de Alan Moore y su evocación a H.P Lovecraft. Es una suerte de subversión, de apostasía del profeta de Providence, que encontraba en lo sexual una cosa tan monstruosa como sus dioses y que Moore la usa como portal para dejar entrar su influencia en nuestro mundo. Pero no es el único y tal vez una de las mejores obras de lo incomprensible ligada a lo humano y lo sexual tiene que ser “Possession” de 1982, la obra maestra de Andrzej Zulawski: la radiografía de un matrimonio disfuncional en plena crisis y el horror que se esconde detrás de lo que el personaje de Sam Neill cree que es un simple engaño. Y esta se la mejor forma de definir a La Región Salvaje, como etiqueta y halago: “Es la Possession mexicana”
La historia arranca sin medias tintas y poco a poco comienza a esconder sus cartas para volver a ponerlas sobre la mesa, una por una, con mucha inteligencia. Una trama que involucra a dos mujeres y dos hombres y algo más, que estará todo el tiempo acechando en el inconsciente, como una pulsación de todo lo primitivo, lo animal de sus instintos, que los hará enroscarse entre sí con resultados fatídicos. Con un director, Amat Escalante, que transforma la naturaleza en algo que no es de este mundo, en un ojo que todo el tiempo está observando al espectador y encuentros sexuales que siempre son el eco de otra cosa más allá del placer, que como hablábamos antes, no es otra cosa más que una puerta.
La Región Salvaje es también una reinterpretación de “El Color Que Cayó Del Cielo” pero donde la frialdad de la Nueva Inglaterra de Lovecraft es pasada a través del filtro del calor mexicano, de lo humano, las conexiones no solo entre nosotros, sino la naturaleza, movida por algo que puede ser tal vez la forma más básica de nuestro mundo o algo demasiado incomprensible para nuestra mente. Pero igual de húmeda, hambrienta y expectante que nuestras vergüenzas más escondidas.
HUMANIST VAMPIRE SEEKING CONSENTING SUICIDE PERSON (2023)
Dirigida por Ariane Louis - Seize
UN DRÁCULA CON BORCEGOS
Chico conoce chica, la historia de siempre. Pero qué pasa cuando la chica es una vampira cuya negación a la violencia pone en peligro su propia vida y un chico cuya negación a seguir vivo está a punto de llevarlo a terminar la suya, la cosa tiene otro tinte. Y uno puede pensar que con el título uno se encuentra con algo edgy, que se pase de piola o tenga un tono al estilo de “Let The Right One In” y no, “Humanist Vampire Seeking…” es una pelicula sumamente amorosa, que no se tiene temor en caminar por las aguas pantanosas de la violencia o el suicidio porque nunca se olvida que primero de todo, es una pelicula sobre vampiros, pero que tampoco lo hace del hecho de ser una pelicula sobre adolecer, aunque uno tenga 68 años.
Desde la belleza fantasmal de Sara Montpetit como Sasha, la joven vampira negada a lastimar y la querible y melancólica torpeza de Paul, el amigo suicida que le pedirá cumplirle un último deseo antes de morir, los dos personajes cambian el mundo del otro en solo un par de noches y todo con esa energía jóven y frenética de un amor adolescente: bailecitos intimistas e inocentes, tonteras de enamorado envalentonado frente a la posibilidad de una muerte cuyo significado va transformándose todo el tiempo y el inevitable derramamiento de sangre que cualquier obra de no-muertos nos debe. Pero como dije antes, todo lo hace con un filtro indie, que no se pasa de indie, en ningún momento es excesivamente edgy y siempre está cerca del corazón de sus personajes (vivos o no) con un desenlace que en mi cabeza tenía muchas formas, pero ni en pedo era algo tan bonito como lo que termina siendo. Una película para mostrar los colmillos pero siempre con una sonrisa.




