🔥FUEGO N°44🔥
LA RESURRECCIÓN DE UNA MUERTE QUE NADIE NOTÓ
¿Cómo andan? Yo mal. No, mentira, todo bien. Pero fueron semanas medias dificiles para el newsletter. No les voy a mentir: no tenia ganas de seguir haciendolo. Esto de escribir reseñas sobre las cosas que entran en m vida (Me niego a usar la palabra “consumo”) es algo que hago sin publicar, que hago siempre, porque me gusta, porque es un ejercicio de escritura y ademas para mis problemas de memoria. Pero me estaba costando MUCHO publicarlo. Hay algo en la idea de que nadie lee del otro lado, ya sé, es una tontería, pero bueno. Afortunadamente tuve algunas palmaditas en el hombro y abrazos y bueno, acá estamos, esperando recuperar cierta periodicidad y no mandar un newsletter cada muerte de obispo. Piensen que si me leen dedicarle unas pocas palabras a alguna pelicula o serie en alguna red social es porque hay dos o tres parrafos escritos en otro lado. Y también tengo ganas de hablar de libros. Y de otras cosas. Y que no sea más de lo mismo de siempre.
Y tener ganas de escribir algo acá, que no siempre me pasa. Así que gracias por las palabras de afecto, este newsletter está dedicado a ustedes. Y si ven cosas que “Ya pasaron” recuerden que es una publicación anti-fomo. Nada “Pasó”, todo sigue pasando eternamente.
ONE BATTLE AFTER ANOTHER (2025)
Dirigida por PAUL THOMAS ANDERSON
¿QUIEN VA A ARREGLAR EL MUNDO?
Cómo parodia hay que decir la verdad: “One Battle After Another” se queda bastante atrás frente a la realidad argentina. Pero supongamos que no vivimos en los tiempos que vivimos y que habitamos algún tipo de normalidad. Bueno, con ese ejercicio de la mente tengo que decir que me encanto. El último film de Paul Thomas Anderson es un carnaval de psicóticos en el ejército, delirantes en la revolución, lunáticos en el poder y gente aún más loca por debajo. ¿Es una parodia de la realidad actual? Ponele, para mi es una gran aventura de acción loca con algunos toques de política pero ponele, PONELE, porque realmente termina siendo una road movie de locos corriendo locos.
Leo Di Caprio es Bob, un freedom fighter (o terrorista, cada uno lo ve como quiere) que se tiene que hacer cargo de su hija y pasar a la clandestinidad cuando el ejército logra capturar a su pareja y a toda la organización donde lucha. Después de 16 años, Bob está absolutamente arruinado por el escabio y el faso y es ahí cuando el pasado toca su puerta. Bueno, se la tira abajo en la forma de Lockjaw, un Sean Penn pasadísimo de rosca que interpreta a un coronel que te deja bien en claro que le ENCANTAN LAS NEGRAS y que al mismo tiempo son unas brujas ladronas de esperma. Si, si, ni uno cuerdo. ¿Y que mas te voy a decir? Que es una comedia buenísima, negra, delirante. Yo nunca leí a Thomas Pynchon pero te puedo decir que tiene esa mirada de “La humanidad es estúpida” de Vonnegut. Esto no es Eddington de Ari Aster. Esto no es un estudio de qué tan profundo caímos en el espiral de la “batalla cultural” Esto es un padre que es malísimo siendo padre y agarre un rifle y sale a buscar a la hija. Fin.
Y creo que esa es la gracia de One Battle After Another, que no es una sátira super grandilocuente (ojo que Eddington me encantó) sobre el estado actual del mundo sino que es más bien una película de pistoleros donde todos tienen la pólvora mojada. Es una sátira que disfraza su grandilocuencia y puntillismo en COMEDIA. Ese es el chiste y lo que sale tan bien: No hay ninguno cuerdo, no hay ninguno virtuoso y lo único que sobrevive entre tanto caos es el intento de hacer las cosas bien una vez en la vida. Por eso el personaje de Di Caprio es tal vez uno de los más humanos, pedorros y queribles de los que haya hecho. Y el de Sean Penn es una maravilla del horror más vulgar y miserable. Y los personajes de Teyana Taylor (Reina amazona madre coctel molotov humano) y Chase Infiniti (Princesa amazona rebelde y tal vez, si, la única virtuosa) son tan poderosos. Porque son fuerzas desbocadas que arrasan con todo y dejan hecho un desastre a sus espaldas.
¿Qué voy a decir de cómo está filmada? Que por momentos parece una película de animación, por otros un cómic pulp, todo el tiempo es divertidisima y te engancha sumergiéndote en un mundo de terroristas en patineta que saltan edificios, redadas a todo trapo y represión policial (mucho más educada que las argentinas) karatecas casi mágicos (Lo de Benicio Del Toro es fantástico) y un rescate de Regina Hall que me pareció conmovedor. No sé, yo no hablo de cómo están filmadas las películas, me aburre, pero acá PTA te mete: la cámara adentro del helicóptero andando, sobre una persecución policial como en un noticiero, sube, baja, se tira, no sé, un desconche ¿Y la puta escena repetida hasta el hartazgo del subi baja en la ruta? ¿Esa que viste mil veces antes de ver la película porque los hipsters de las redes sociales no paraban un minuto? Sigue siendo increíble. Sigue siendo genial.
Si fuera de cualquier otro director, me quedaría solo con la sátira porque está buenísima, pero con Anderson no podés, hay decenas de tentáculos de talento que se alzan en cada escena, en cada aspecto técnico, en la escritura, la banda sonora, el escándalo actoral que maneja. Pero también es cierto que su sátira, que es al mismo tiempo algo pintado con brocha gorda y con precisión microscópica, es terroríficamente acorde a los tiempos que corren: un mundo de gangsters patéticos empoderados e idealistas. Los buenos, los malos, los tontos y los locos, todos barajados para ver quien arregla el mundo o lo termina de hacer mierda.
ALPHA (2025)
Dirigida por Julia Ducourneau
NADA MÁS PELIGROSO QUE EL AMOR
Quiero declarar públicamente que para mi Julia Ducournau es una de las directoras más interesantes de ahora. Y especialmente después de que su última obra “Alpha” pase sin pena ni gloria por Cannes. ¡Mejor! Porque los premios LE BAJAN EL PRECIO A LAS PELÍCULAS. ¿Un premio que lo ganó la poronga de “Triangle Of Sadness”? Blah. Y digo esto porque Raw era buenísima y Titane es genial… pero Alpha. Uffffffff. Alpha me cagó a trompadas. Y hace algo que ya lo dije cuando hablamos de “Bring Her Back”: le pone tristeza al horror. Y no hay nada más poderoso que el horror triste.
Alpha habla de una piba de 13 años a la que le hacen un tatuaje en una fiesta mientras está inconsciente. Cuando vuelve a la casa, se arma la hecatombe. La madre se calienta y le pregunta dónde se tatuó, si la aguja estaba limpia, le recuerda el riesgo que eso conlleva. ¿Está hablando del SIDA? Si y no. Porque Alpha juega a algo ambiguo: por un lado habla de las enfermedades y el ostracismo al que conducen, pero por otro lado y como todo el cine de la directora francesa: habla de la familia y la maldición de ese amor sanguíneo al que no le podemos escapar.
Para los seguidores del body horror (podemos discutir quien es el verdadero heredero de Cronenberg entre varios directores) hay mucho para ver. Acá podrían dejar de leer la reseña si no la miraron porque me parece que mientras menos se sepa mejor, pero lo que pensamos que es una alegoría bastante remarcada de una de las enfermedades más terribles de nuestra historia, termina siendo la mitad de un pastel. Porque la irrupción de Amin, tío de Alpha y con una relación de hermanos muy cercana con su madre, termina convirtiéndose en otro remolino de emociones más, casi tan fuerte como una epidemia que sacude a todo el planeta.
Más allá de la maestría de Ducournau al enfrentarse a lo retorcido, lo desagradable y lo monstruoso, hay algo en la forma en que dirige a sus actores que arranca lo más profundo de su ser para tirarlo contra la pantalla como si fuera un churrasco fresco y sangriento. Las actuaciones de sus protagonistas: Mélissa Boros (Alpha) Golshifteh Farahani (La madre) y Tahar Rahim (Amin) lo dejan todo. Es en ellos que se manifiesta una ciencia ficción o un weird o como quieran llamarlo donde no hay demasiada esperanza y solo a través del dolor podemos encontrar algún tipo de sanación.
Alpha es una película que a veces parece remarcada con fibrón y por otros momentos tiene una suerte de lógica de sueño o narración medio surrealista que puede confundir o hacer dudar la estructura misma de la historia pero creo que la termina beneficiando porque pide una segunda o tercera visualización: ya sea para comprender el misterio del mundo que plantea o para dejarse atravesar por los flechazos que no para de tirar.
¿Tenés mi último libro? “Asusta un poco verte así” editado por Malisia, con prólogo de Juan Ruocco, contratapa de Roberto Chuit Roganovich y tapa e ilustración de interiores de Nico Rodriguez. ¿Dónde se consigue? Pueden pedirlo acá. Solo con envío a domicilio porque ya terminé de presentarlo, aunque nunca se sabe. Los espero: vengan a pasarla mal.
DIE MY LOVE (2025)
Dirigida por Lynne Ramsay
MAMÁ DESTRUYE
Ojo, que tal vez el problema sea que yo no haya leído la obra original de Ariana Harwicz, pero se supone que una película de Lynne Ramsay ya me tendría que gustar desde el vamos. Porque si, “We need to talk about Kevin” es buenisima, pero “You were never really here” es para mi una cosa de locos de la que todavía no me puedo recuperar. Y considerando que su obra maestra ES una adaptación de un libro (que tampoco leí) ¿Qué fue lo que me falló de Die My Love?
Jennifer Lawrence hace de una flamante madre a la que obviamente, la maternidad no le pegó muy bien. Hay algo más allá de la negación al rol de mamá con la casita de cerco blanco y el perrito, hay un espiral de autodestrucción que también parece querer llevarse a todo lo que tiene alrededor. El primer damnificado, su esposo, interpretado por Robert Pattinson que después de realizar su misión genética que lo convierte en padre, parece no tener ningún interés más en ella. ¿Está fundamentada esta locura o es simplemente alguien perdiendo todo contacto con la real? “Es más complejo” y lo entiendo, eh, pero hay algo que ni el dúo protagonista ni las participaciones de los genios de Sissy Spacek y Nick Nolte me pueden salvar y es la idea de que esta oscuridad tiene mucho de artificio.
No puedo hablar exactamente sobre qué es lo que no funciona en “Die, My Love” porque siento que fui demasiado a ciegas. Tal vez sea algo con su protagonista, a quien ya la vi en la pesadilla neonatal de “Mother!” aunque sea mucho más extrema y border que esta. Me parece que Ramsay fue demasiado medida, que es capaz de una oscuridad mucho mayor (la que requería el texto) que tengo entendido que si está en la obra de Harwicz. Es más, no quiero meterme en comparaciones irrisorias pero la escena de la boda… y… hay algo de “Relatos Salvajes” diluido.
Pero más allá de el final, que utiliza unos recursos medio atroces en cuanto a lo digital, no hay nada que me haya parecido malo, sino que me bajaron de lo alto una película que tenía muchas ganas de ver y que quedó en algo regular, que no es atroz, es mirable, pero se termina volviendo muy redundante y aburrida. Está claro que siendo una buena directora adaptando un best seller y con un elenco gigante va a terminar clavando alguna de sus propuestas, pero yo esperaba un poco más.
Cómo les contaba antes: VOLVIÓ LA NECESIDAD DE TENER UN QUINTO TRABAJO así que estoy publicando cosas en cafecito (que también te llegan directo al mail) así que si quieren recibir un montón de obra mensual, se pueden suscribir acá, MIREN EL HORRIBLE FLYER QUE HICE. SUSCRIBITE ACÁ DIJE
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WARFARE (2025)
Dirigida por Ray Mendoza & Alex Garland
NADIE PASA DE ESTA ESQUINA
¿Que tantas ganas puede tener un latinoamericano de ver una película de guerra yanqui después de que bombardearan Caracas para tener un refill de petróleo alta densidad? Bueno, se podrían sorprender. Especialmente si viene de la mano de Alex Garland (Que acá co dirige) y si bien está basada en hechos reales y reconstruida en base a la memoria de los soldados que participaron en una operación en Iraq de 2007, lejos está de evocar un heroísmo desmedido sino que representa la estupidez y la banalidad de mandar a un montón de pendejos a morirse en una esquina sobre una calle polvorienta a miles y miles de kilómetros de sus casas.
Hay algo en la estructura de Warfare que suena a tesis, a experimento. Cómo dije antes está basada solamente en la memoria, casi no tiene trama y se concentra en el asedio que sufre un grupo de apoyo de francotiradores del ejército yanqui en una misión de observación que sale terriblemente mal. Las estrellas: Will Poulter, Joseph Quinn, Michael Gandolfini y Cosmo Jarvis no están ahí para mostrar la pija armamentística del norte sino para evocar el trauma de ir a morir por nada a un lugar que prácticamente te es extraterrestre. Y esto se logra con un guión acotado y un trabajo de audio que es de las mejores cosas que tienen la película. Porque acá lo que más hay son gritos, llantos, pedidos de ayuda y mucha mucha desesperación.
A mi siempre me joden con que encuentro el terror en todo pero sin hablar estrictamente de terror, hay algo en Warfare que me remite a historias de asedio como “Assault On District 13” de Carpenter. El pánico de no saber por dónde vienen los tiros y el enemigo convertido en un fantasma bélico que ataca por doquier, sin ningún tipo de clemencia y reduciendo la normalidad (en este caso el poderío militar del norte) a una pesadilla imposible (básicamente un grupo de vecinos recagandolos a tiros) donde la estrategia, la tecnología y la tenacidad te las vas metiendo una por una en el ortito son las características que ponen a Warfare en este género de asedio casi paranormal.
Cómo dije al principio Warfare no tiene trama alguna más que la resistencia al ataque enemigo. Las relaciones de los personajes están basadas en la camaradería o en lo poco que vamos aprendiendo por gestos y sensaciones. No hay maniobras heroicas, no hay escenas de acción donde matan a 10 insurgentes con un cohetazo. Hay furia, confusión, dolor, tiros al aire, imprecisión, negligencia, estupidez y una mirada que recalca no solamente la estupidez de la guerra sino la incapacidad del ser humano actual de vivir un caos que dista mucho de lo que dicen los libros, los videojuegos y el cine mismo. La guerra es un infierno y Warfare nos recuerda lo mucho que quema.





Comento aca para que sepas que sí te leemos acá y que (al menos yo) valoro mucho tus escritos ♡♡♡
Coincido 100% con lo que decis de Matate amor, creo que una aproximación que al menos a mi me gustó mas al tema es Nightbitch de una para mi desconocida Marielle Heller con Amy Adams.