🔥FUEGO N°46🔥
BAILANDO EN EL APOCALIPSIS
Acá iba una editorial pero hace tanto que no escribo el newsletter que mejor me parece pasar a lo jugoso, saltar hacia la parrilla, bailar encima de las brazas mientras las manos angurrientas agarran la carne antes de que esté cocida y mastican, con los jugos vitales del cadáver vacuno empapando la barba de hombres entrados en kilos y en años. Ah, que flashaba el gordo. Bienvenidos a Fuego N°46
CINE
MARTY SUPREME (2025)
Dirigida por Josh Safdie
PING PONG, MALA LECHE Y LA IMPLACABLE MADUREZ
Un chorro de leche. Posta. Así arranca la última de uno de los hermanos Safdie. Con un chorro de leche y una avalancha de espermas viajando hacia el útero de la vecina de Marty Mauser en la primera cagada en una serie interminable que lleva el personaje en cuestión, un jugador de ping pong atrapado en la búsqueda de un destino donde no importa que tanto sacrifique con tal de alcanzarlo. Y todo comienza con algo tan inocente como coger con una mina casada hasta alcanzas cuotas de caos y delirio solo vistos en… ¿Otras películas de Josh Safdie?
Un objetivo y mucho daño colateral para alcanzarlo, un protagonista cínico, infantil, cagador y así y todo tan carismático como su propia autodestrucción, que uno no sabe si quiere que gane o que estalle en mil pedazos. Un rol categórico para Timothy Chalamet que lo une al dúo desastroso de Pattinson (Good Time) y Sandler (Uncut Gems) y que junto a un elenco de estrellas y sorpresas conforma un ecosistema de egocéntricos y cagadores (¿Y vampiros?) que van desde Gwylneth Paltrow y Fran Drescher a Tyler The Creator o Penn Gillette, que colisionan entre sí con una banda sonora compuesta por hits ochentosos para una trama que transcurre en los cincuenta.
Eléctrica, combina con vértigo las competencias de ping pong con una serie de eventos desastrosos que nunca sueltan la tensión. El agua va tapando al bueno de Marty mientras todo lo que pueda fallar va a fallar. Pero que bien la vamos a pasar en ese caos.
CINE
SEND HELP (2026)
Dirigida por Sam Raimi
LA IMPORTANCIA DE SER AMABLE
La premisa de Send Help es boludísima. Es una película de náufragos pero el chiste es que son una empleada pelotuda y el jefe que la pelotudea. Empleada que además de ser bastante torpe, sin habilidades y cutre, es una experta en supervivencia. Jefe que es un nepobaby llorón, maleducado e insufrible. ¿Podrían pasar muchas cosas, no? Bueno, pasan más, porque la vuelta de Sam Raimi a su propia cepa de horror y comedia negra es una fiesta. Un recordatorio de lo divertido que puede ser el cine de género que esconde una crítica social, un dúo de personajes engañosamente binarios y un carnaval splatter de sangre y vómito.
Obviamente hay cosas que perdonar como un CGI medio cutresco pero que tiene un propósito y desencadena en uno de los momentos más asquerosos e hilarantes de su filmografía (al nivel de la lluvia de gusanos en Drag Me To Hell) pero sacando eso es un ejemplo de dirección de autor, de una trama enfocada en divertir, engañar y shockear y que tiene como motor principal a una Rachel McAdams eléctrica en una actuación poderosamente física: comedia, horror y momentos de una intimidad que te desencaja, todo en medio de una power fantasy survivalista y de un empoderamiento femenino orgánico y merecido.
Hay que tratar bien al prójimo porque nunca se sabe cuando vas a tener que atravesar un jabalí con una lanza.
¿Tenés mi último libro? “Asusta un poco verte así” editado por Malisia, con prólogo de Juan Ruocco, contratapa de Roberto Chuit Roganovich y tapa e ilustración de interiores de Nico Rodriguez. ¿Dónde se consigue? Pueden pedirlo acá. Solo con envío a domicilio porque ya terminé de presentarlo, aunque nunca se sabe. Los espero: vengan a pasarla mal.
CINE
28 YEARS LATER: THE BONE TEMPLE (2026)
Dirigida por Nia Dacosta
TODOS JUNTOS EN LA PAZ DE LA MUERTE
28 Years Later es una de las películas más divisivas del último año (Tal vez más) con los creadores de la original: Danny Boyle y Alex Garland restando importancia a los hechos de 28 Weeks Later y dando una nueva identidad donde Inglaterra está cortada del mundo, los sobrevivientes retrocedieron a la era del arco y la flecha y los infectados se volvieron algo más. Bueno, The Bone Temple es un paso más allá en esa cisma. Un espanto para los que buscan otra peli más de infectados, acción y gore gratuita y una revelación para los que abrazamos el cambio.
Con cambio de dirección, Nia DaCosta continúa la historia directamente con dos tramas paralelas: Una es la del Dr. Kelson y su relación con Samson, el infectado alfa con el pito gigante en un intento por curarlo y de paso salvar su propia alma mientras que Spike, salvado por una pandilla de Cosplayers de Jimmy Saville (Showman, músico, luchador, ídolo y pedófilo inglés) se da cuenta que sus salvadores son mucho peor que los horrores vividos.
DaCosta hace una película con una premisa mucho más íntima y un enfoque, que si bien tiene escenas de un gore tremendo, encuentra su terror y su trauma en la violencia psicológica y su contraparte en una humanidad que se aferra a la esperanza por salvar a su semejantes aún cuando apenas asemejan algo humano.
Creo que hay algo que es resultado de una saturación del género y las agallas de los involucrados que tienen que ver con lo que hace grande a esta nueva trilogía. Acá la magia entre Kelson y Samson tiene momentos de una serenidad inusitada mezclada con un soundtrack ochentero. Todo cubierto por una suerte de comedia romántica fraterna y negrísima y una actuación de Ralph Fiennes que rebosa de teatralidad y amor y que siempre traspasa la pantalla y encarna el espíritu de esta nueva trilogía: Acá la violencia sigue siendo imperio sobre los pobres sobrevivientes, pero no solo nos muestra eso sino también la dualidad del poder de la nostalgia usada como usina de esperanza o arma del caos.
Aunque menos impactante en su alcance, DaCosta dirige una secuela que se fortalece en un desarrollo intimista y reducido donde hay pocos personajes, pocas localizaciones y dos historias muy marcadas que se nutren de ese enfoque humano y privado.
Y si, tiene sus momentos estrafalarios pero siempre teñidos de una búsqueda más teatral, no tanto de acción explosiva como las muertes de infectados grabadas con el arco de no-se-cuantos-iphones o la experimentación en el segmento de “boots” pero en momentos donde los personajes no están corriendo de la muerte ni causándola sino viviendo. Acá el poder del film radica en lo humano: en abandonar la humanidad o intentar rescatarla de un mundo que se resiste a soltarla para siempre.
The Bone Temple es un ejemplo de lo que se puede lograr en el género de las distopías: donde la desesperanza y el horror y la violencia no solo son una herramienta para señalar y decir “No es por acá” sino para recalcar que aún en el ocaso de la humanidad hay esperanza.
CINE
SHELBY OAKS (2025)
Dirigida por Chris Stuckmann
ENTRE EL SUEÑO Y EL SOBRESALTO
Un tema recurrente en este newsletter es el tedio del hype y “La película más (inserte algo positivo aquí) y eso le pasó a Shelby Oaks. La primera película del youtuber Chris Stuckmann fue apadrinada por el director Mike Flanagan y picaba fuerte como uno de los hits del año, pero termina siendo algo que queda a mitad de camino entre un homenaje al found footage de Blair Witch y la mala leche del cine sobrenatural del 2010 en adelante. La historia de un grupo de investigadores paranormales que desaparecen en un pueblo fantasma y la hermana de la única sobreviviente que tiene que ir a buscar respuestas.
Arranca con todo y va dejando lugar a un terror que abunda en sobresaltos y poco más. Me pasó de estar viéndola y dormirme mientras me contorsionaba sobre el sillón por cada jumpscare. Adrenalina física y sopor narrativo en algo que ya se vio mil veces. Violencia gratuita que no se sostiene y que parece la rabieta de un chico edgy y que da bronca porque tiene potencial: momentos de buena ambientación, un monstruo interesante que crece con la tensión (hay un tiki de robo a Longlegs igual) y una protagonista a la que le creí, pero todo queda como un mash-up de esto-ya-lo-he-visto y un final que (perdón por el acto de soberbia) el ojo amateur en la maldad puede ver como “Uy, que fuerte” y no es más que un acto gratuito para lograr un impacto que en ese momento ya no puede lograr mucho en el espectador. ¿Me parecio una bosta insalvable? No, pero ojalá pueda hacer algo mejor en el futuro, confío en el potencial de los youtubers de terror en el cine. “Skinamarink”, “Talk To Me” y “Bring Her Back” son una buena prueba de ello.




Lo de The Bone Temple es espectacular. Me emocioné con la escena de "The number of the Beast", no esperaba llorar con Iron Maiden.