🔥FUEGO N°47🔥
PERDIDOS EN EL LOOP DEL POSMODERNISMO
I N S E R T E
E D I T O R I A L
A Q U Í
CINE
EXIT 8 (2025)
Dirigida por Genki Kawamura
PERDERSE, ENLOQUECER, ESCAPAR, REPETIR
Nunca jugué al Exit 8, lo conozco por encima, pero me sorprendió ver el tráiler en la sala de espera de un cine. Dos años después de su lanzamiento. Wow, eso escaló rápido. Y no me acerco mucho a las adaptaciones de juegos de terror. Demasiados traumas de guerra, gracias. Pero esta es japonesa, así que hice la prueba. Y qué buena decisión que tomé porque Exit 8 es un retorno a ese cine lúdico de pesadilla a lo CUBE, la saga de las habitaciones infinitas, las fórmulas y las trampas. Pero todo sin una gota de sangre (bueno, no exactamente) y un sabor a terror liminal que me alucinó.
Tras unos primeros diez minutos desde los ojos del protagonista, un tipo de mediana edad al que le llega el temido mensaje “Gordo, no me vino” mejor dicho, su versión más definitiva. La cosa es que luego de un momento de pánico, el verdadero terror desciende sobre él al darse cuenta que está atrapado en un bucle eterno del que sólo puede escapar siguiendo ciertas reglas.
Exit 8 parece un capítulo perdido de La Dimensión Desconocida o una creepypasta pérdida en internet. No suelta mucha información, tampoco importa. ¿Es esto el infierno? ¿El purgatorio? ¿Otra dimensión? ¿Un reflejo del subconsciente? ¿La sucursal japonesa de las Backrooms? No lo sé y no me importa. Es un juego para el espectador y una pesadilla para los protagonistas.
Exit 8 es una película de terror con algunos jumpscares pero que mantiene la esencia de su miedo en la desesperación frente a lo imposible y el uso de una fórmula para escapar del horror. Pero no solo involucra unas reglas sino abrazar lo humano y en cierta forma lo que nos permite madurar y escapar también de la coraza del individualismo y la apatía.
¿Es para mí todo un intento de escape de la apatía y una búsqueda de destruir el individualismo para hallar no solo un futuro mejor sino cualquier tipo de futuro en general? Si, obvio, claro.
Sacando algún momento de CGI medio flaco es admirable la capacidad del director y el guionista por mantener la tensión y el interés en un entorno repetitivo donde todo el tiempo pasan cosas nuevas, los personajes crecen y el misterio de la salida ocho y el túnel infinito se vuelve cada vez más enigmático, complejo e inexplicable.
CINE
LA VIRGEN DE LA TOSQUERA (2025)
Dirigida por Laura Casabé
FANTASMAS DEL MENEMISMO
Uno espera que una película basada en cuentos de la reina absoluta del terror latinoamericano sea algo terrorífico pero la directora Laura Casabé y el guionista Benjamín Naishtat convierte el relato “El Carrito” y el que da nombre a la obra en un coming of age que se mantiene en un terreno bastante crudo y mala leche.
La historia de Natalia, una chica atrapada entre el horror sobrenatural de una maldición que llega a su barrio por un acto de justicia divina con un linyera golpeado y una sombr que desciende sobre los vecinos y algo más terrible: el despertar sexual y la imposibilidad de un amor no correspondido, todo en un plato de coming of age con notas de comedia negra y terror que pueden extrañar al que esperaba un gorefest totalmente siniestro.
Lejos de restarle mérito, el enfoque adolescente le da un sabor particular acentuado por una mirada que mezcla cierta nostalgia noventera sin cortar la sensación de desastre inminente del crepúsculo del menemismo y la caída del gobierno de De La Rúa en el 2001.
Aunque tenga algunos altibajos, más que nada relacionados al material original y un toque edgy, es algo que respeta muchísimo el espíritu de Mariana Enriquez y al mismo tiempo permite a cualquiera que no esté familiarizado con su mundo ingresar con una historia pequeña con ecos de lo ominoso.
Una participación muy inteligente de Dady Brieva, casi invisible durante la mayor parte de la trama, un gran lead de Dolores Oliverio que retrata en su actuación y su cuerpo las tempestades que la azotan y la compañía de Isabel Bracamonte cómo Jose, su amiga, voz de la consciencia (fallida) y reflejo de un adolecer relativamente más normal. Con un elenco coronado por Fernanda Echeverría en el rol de Natalia, el epicentro de los males de la protagonista: una mujer que la opaca en un red de hechos o mentiras que le roban la atención del chico que le gusta. Una manifestación y un objetivo de todo lo que aborrece.
Hago este llamado a la efectividad de su elenco porque es, junto a su representación del fin de los 90, lo que más me gustó de la película. Una obra que se separa de los cuentos originales donde se abre más el simbolismo en formas menos obvias, pero bueno, diferencias de género.
A La Virgen de la Tosquera le fue bárbaro en el cine, un soplo de aire fresco en momentos donde la asistencia está a un nivel crítico. Y no solo es por estar basada en la obra de una de las escritoras más taquilleras del momento sino por ser una película distinta, oscura y digna de sus sombras.
¿Tenés mi último libro? “Asusta un poco verte así” editado por Malisia, con prólogo de Juan Ruocco, contratapa de Roberto Chuit Roganovich y tapa e ilustración de interiores de Nico Rodriguez. ¿Dónde se consigue? Pueden pedirlo acá. Solo con envío a domicilio porque ya terminé de presentarlo, aunque nunca se sabe. Los espero: vengan a pasarla mal.
CINE
KEEPER (2025)
Dirigida por Osgood Perkins
MUCHAS VENTANAS, POCOS SECRETOS
Desde The Blackcoats Daughter que vengo militando a Osgood Perkins. Me encantó Longlegs y The Monkey y cuando vi que Keeper tenía malas reseñas dije “Estos negros no entienden nada sobre el goce” pero, upa, algo de razón tenían. Keeper es un sinsentido bellamente filmado pero pésimamente escrito con una pareja que va a pasar un fin de semana a la casa en el bosque de él y donde ella va a comenzar a ser acosada por algo sobrenatural que le revela que nada es lo que parece.
Hasta acá todo bien, algo que ya vimos, pero ey, es Oz Perkins y la protagonista es Tatiana Maslany pero… no, la historia no va a ningún lado, con una entidad que tarda en hacerse presente y cuando aparecen y son algo interesante, memorable, bien hecho, pum, ya está, terminó la película y con una revelación medio boluda que ya se veía venir y ahoga con sobreexposición. Y encima uno tiene que habitar la historia a través de una protagonista que es insoportable desde el primer momento, y que ni siquiera nos genera algún tipo de incomodidad interesante, solo sopor.
Jumpscares baratos y personajes que no van a ningún lado opacan una visualización increíble con aciertos en una mitología desaprovechada y una historia que podría haberse contado bien y de forma opresiva sobre las relaciones personales y el utilitarismo en el amor que lamentablemente se cuenta con la habilidad de un nene de cinco años.
CINE
FLUX GOURMET (2022)
Dirigida por Peter Strickland
LAS SONORAS ENTRAÑAS DEL EGO
Un tema recurrente en este newsletter es el tedio del hype y “La película más (inserte algo positivo aquí) y eso le pasó a Shelby Oaks. La primera película del youtuber Chris Stuckmann fue apadrinada por el director Mike Flanagan y picaba fuerte como uno de los hits del año, pero termina siendo algo que queda a mitad de camino entre un homenaje al found footage de Blair Witch y la mala leche del cine sobrenatural del 2010 en adelante. La historia de un grupo de investigadores paranormales que desaparecen en un pueblo fantasma y la hermana de la única sobreviviente que tiene que ir a buscar respuestas.
Arranca con todo y va dejando lugar a un terror que abunda en sobresaltos y poco más. Me pasó de estar viéndola y dormirme mientras me contorsionaba sobre el sillón por cada jumpscare. Adrenalina física y sopor narrativo en algo que ya se vio mil veces. Violencia gratuita que no se sostiene y que parece la rabieta de un chico edgy y que da bronca porque tiene potencial: momentos de buena ambientación, un monstruo interesante que crece con la tensión (hay un tiki de robo a Longlegs igual) y una protagonista a la que le creí, pero todo queda como un mash-up de esto-ya-lo-he-visto y un final que (perdón por el acto de soberbia) el ojo amateur en la maldad puede ver como “Uy, que fuerte” y no es más que un acto gratuito para lograr un impacto que en ese momento ya no puede lograr mucho en el espectador. ¿Me parecio una bosta insalvable? No, pero ojalá pueda hacer algo mejor en el futuro, confío en el potencial de los youtubers de terror en el cine. “Skinamarink”, “Talk To Me” y “Bring Her Back” son una buena prueba de ello.



